Sentir. Todo lo que somos capaces de sentir. Apenas necesitas un motivo. Porque está oscuro. Porque hay luz. Porque duele. Porque pasa. Todo pasa pero no pasa nada mientras pasa. ¿Y si realmente no pasa nada, porque siento que sí lo hace? Y entonces bucle, bucle que gira. Y nos perdemos preguntándonos preguntas sin respuesta correcta, porque no hay respuesta correcta. Midiendo la profundidad a ojo. Y asumimos que es profundo. Y nos ponemos tristes. Y asumimos que no es profundo. Y eso también nos pone tristes. Porque no somos capaces de no sentir. No somos capaces de no sentir. Tampoco queremos hacerlo.
En realidad, no nos conocemos. Discúlpame.
Tampoco quiero hacerlo. No quiero dejar de sentir. Puedo sentir muchas cosas, y eso está bien. De momento claro. Mañana no sé. Espero que no.
Te invito a sentir de manera irresponsable conmigo. Sin embargo, hazlo bajo tu propia responsabilidad.
miércoles, 26 de marzo de 2014
domingo, 9 de marzo de 2014
Hueco
Mira qué arbol. Aquel, aquel. No está muy lejos. Solo un poco. Acerquémonos.
...
Mucho mejor. ¿Lo ves ahora? ¿Qué te parece? Tal vez no esté situado en el mejor lugar donde un árbol pueda crecer, pero... Bueno, mira qué buen aspecto, no le demos importancia al resto. A simple vista parece un árbol muy sano y fuerte, fíjate en lo ancho que es el tronco. Ah... podría perderme contándo cada uno de los nudos que se forman. Es como si...
...
Sí, sí. Cuando acaricias la madera puedes perterte entre el roce y el sonido que este produce.
...
¿Viento? ¿Las ramas? Oh... sí. Se mecen totalmente a su merced, a la vez que tocan lo único que saben tocar. No deja de ser agradable, pero pobres, nunca aprenderán a pronunciar a tocar otro sonido. ¿No te parece triste? En fin. A pesar de eso sigue siendo un buen ejemplar, solitario pero hermoso. Vámonos, vámonos ya, empieza a refrescar, aquí el viento llega demasiado frío.
...Lo más triste de este árbol
Es que suena a hueco...
...
Mucho mejor. ¿Lo ves ahora? ¿Qué te parece? Tal vez no esté situado en el mejor lugar donde un árbol pueda crecer, pero... Bueno, mira qué buen aspecto, no le demos importancia al resto. A simple vista parece un árbol muy sano y fuerte, fíjate en lo ancho que es el tronco. Ah... podría perderme contándo cada uno de los nudos que se forman. Es como si...
...
Sí, sí. Cuando acaricias la madera puedes perterte entre el roce y el sonido que este produce.
...
¿Viento? ¿Las ramas? Oh... sí. Se mecen totalmente a su merced, a la vez que tocan lo único que saben tocar. No deja de ser agradable, pero pobres, nunca aprenderán a pronunciar a tocar otro sonido. ¿No te parece triste? En fin. A pesar de eso sigue siendo un buen ejemplar, solitario pero hermoso. Vámonos, vámonos ya, empieza a refrescar, aquí el viento llega demasiado frío.
...Lo más triste de este árbol
Es que suena a hueco...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)